El cambio de hora




       Independiente de las razones por las que se hace "indispensable" cambiar la hora, debo decir que en lo particular siempre me genera un desajuste inicial.

    Primero, su inicio nunca es en determinada fecha, cambia dependiendo de distintos factores...pero esta misma inestabilidad (si uno es especialmente distraído) puede jugar en contra. Me ha pasado que he funcionado un día entero con la hora antigua y aunque siempre es Domingo el día en que ha sucedido, igual es raro enterarse en la noche que todo se adelantó o atrasó una hora.

       Segundo, la tecnología siempre tiene sus propios tiempos. Eso, si uno la configura para que el cambio de hora sea automático. Me pasó hace unas semanas y para variar, me di cuenta al final de la tarde y como que no me cuadró la hora con el cielo. Tuve que cambiar manualmente la hora en todos los aparatos. Igual debe ser más complicado cuando uno está tomando un medicamento y todo el tratamiento se resiente por este desajuste.

      Tercero, el tema de la luminosidad. Aunque me encanta despertarme con luz, no ocurre lo mismo con la sensación de noche que se acelera en el horario de invierno. Esto, sumado al frío, me hace menos productiva y activa el oso invernador que hay en mi. Es casi, como si tuviera un mandato divino para dormir o por lo menos, recostarme y hacer la nada misma.



    Cuarto, particularmente mi mamá, tiene una resistencia a cambiar el horario asombrosa. Los "¿hora antigua u hora nueva?"son términos que duran semanas y semanas. Así que cuesta un mundo ponerse de acuerdo con ella, que incluso mantiene el horario antiguo en algunas actividades.

      Lo anterior me recuerda cuando anduve por Nicaragua, me tocó justo un cambio de hora. Y no solo había gente que no lo aceptaba y funcionaba con la hora antigua, si no que instituciones hacían lo mismo. Entonces, ahí si que uno andaba perdido, porque si no preguntaba la hora, podía llegar atrasado o adelantado (aunque es mejor llegar adelantado, igual daba lata que te miraran con cara de wtf si llegabas antes). No sé si sigue esa costumbre en Nicaragua, pero era demasiado complicado. Si hasta habían reportajes y noticias por esto.

        En fin, aunque debiese estar super acostumbrada al cambio de horario, siempre me genera expectación y esa sensación de querer, alguna vez, fluir naturalmente con los tiempos.




Comentarios

  1. Lo unico bueno del cambio que toca a fin de mes es que te puedes levantar mas tarde, pero sólo eso. Yo odio el horario de invierno, me da lo mismo levantarme oscuro, yo quiero salir con luz de la pega!!! Y me parecia tan bien que estos ultimos años hayan dejado menos meses con horario de invierno... Pero no hay cecha fija! Todos los años lo cambian. Al menos antes uno sabía que el segundo sabado de marzo y el de octubre eran los cambios y ahora? Uno anda muy perdida...
    Saludos!

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    Respuestas
    1. Si...las tardes oscuras son lo peor. Es como que te digan...ya a dormir...una lata!
      También me da lo mismo las mañanas, si esté claro u oscuro, igual soy un trapo humano, yo lejos funciono mejor en las tardes.
      Y lo de la fecha...creo que la idea es que a uno la pille desprevenida...porque como tanta indecisión?
      Saludos!

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